Tres relatores de Naciones Unidas especializados en los derechos humanos condenaron hoy la reproducción de las controvertidas caricaturas del profeta Mahoma que han suscitado violentas protestas en gran parte del mundo árabe y musulmán.
"Condenamos con firmeza las caricaturas del profeta y entendemos la ofensa que han causado en la comunidad musulmana", dijeron los relatores de la Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas contra el Racismo, Doudou Diéne, de la Comisión de Derechos Humanos de la ONU, la paquistaní Asma Jahangir, y de la libertad de opinión, Ambeyi Ligabo.
También hicieron un especial llamamiento a la comunidad internacional para que dé señales de mayor tolerancia y diálogo.
Recordaron que el Convenio Internacional de Derechos Civiles y Políticos protege la libertad de religión y creencia y también la libertad de expresión, que calificaron como "uno de los pilares de la democracia que refleja la norma de justicia e imparcialidad de un estado".
Por eso, señalaron lo importante que es respetar esos dos principios, si bien subrayaron que "el ejercicio de la libertad de expresión implica ciertos deberes y responsabilidades, lo que requiere un juicio equilibrado, tolerancia y responsabilidad".
En ese sentido, afirmaron que el uso de los "estereotipos e imágenes que ofenden los sentimientos profundamente religiosos no contribuyen a la creación de un entorno propicio para un diálogo constructivo y pacífico entre las diferentes comunidades".
Ese diálogo debe permitir un "entendimiento y respeto mutuo" y es, según los tres especialistas en derechos humanos, una necesidad a la vista de la mayor diversidad de las sociedades que acceden a una información cada vez más global.
También expresaron su preocupación por las reacciones violentas de los musulmanes que iban dirigidas contra miembros de otras comunidades religiosas y condenaron fuertemente las amenazas a los periodistas e intimidaciones a los medios de comunicación.
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