El Rey Juan Carlos de España clausuró en Medellín el XIII Congreso de la Asociación de las Academias de la Lengua Española, en la que se aprobó el texto básico de la Nueva Gramática del español.
Esta gramática, elaborada durante casi diez años por las 22 academias de la lengua, está "pensada no sólo para los estudiosos sino para el pueblo, toma del pueblo mismo lo que, debidamente articulado, le devuelve convertido en norma plural de corrección lingûística", dijo el Rey.
Además de ello, Don Juan Carlos recordó que "para los avanzados del Siglo de las Luces 'hacerse culto no bastaba si no se hacía cultos a los demás'", es decir, continuó, "el progreso social, y no sólo el cultivo personal, era su fin".
La ceremonia, llevada a cabo en el Teatro Metropolitano de Medellín, ha puesto fin a los trabajos de un congreso que "ha profundizado", dijo el Monarca, "en la defensa de la diversidad y de la unidad de nuestra lengua común".
Colombia, que en estos días "se ha convertido en anfitriona y referente de la lengua española", con éste de Medellín y la celebración, a partir del lunes próximo, del IV Congreso Internacional de la Lengua Española en Cartagena de Indias, recordó el Rey, tiene la Academia de la Lengua decana en Iberoamérica.
Esta Nueva Gramática de la Lengua Española "fortalecerá la vitalidad de nuestro idioma, porque es la más detallada, completa y seria descripción del español con la que hoy contamos", dijo Don Juan Carlos.
Un texto de unas 2.500 páginas, que verá la luz el año próximo, junto a otro resumido de unas 400, que "se ha confeccionado entre todos y para todos", señaló, y que "está llamado a ser la piedra angular con la que redoblar la presencia y pujanza de nuestra lengua en la era de la comunicación y la información".
La aprobación del texto de esta gramática, agregó el Rey, "es un hecho que debemos celebrar por cuanto constituye un patrimonio común de la Humanidad, que se actualiza y preserva en provecho de toda la comunidad hispanohablante".
Y este trabajo, "cobra especial relevancia en nuestro tiempo, marcado por profundas transformaciones y oportunidades derivadas de los procesos de globalización", en los que "el español es un instrumento para la paz y la solidaridad, la cooperación y el intercambio", afirmó.
Mencionó a ilustres lingûistas como Andrés Bello, Rufino José Cuervo, Miguel Antonio Caro o Marco Fidel Suárez, quienes estarían, dijo, "orgullosos de que en América, en Colombia, en Medellín", se haya aprobado esta gramática "redactada por los hijos de la América hispana, de los Estados Unidos, de Filipinas y de España".
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