Por Ricardo Ospina
Hace un mes, el 11 de octubre de 2009, comenzó la pesadilla para nueve humildes jóvenes colombianos y sus familias.
Ese día, todo el grupo de muchachos que conformaban el equipo de fútbol Los Maniceros, fueron plagiados por un grupo de desconocidos que llegaron a la cancha de fútbol del poblado de Chururú, Táchira, fuertemente armados.
Dos semanas después, los cuerpos de ocho de los jóvenes colombianos fueron encontrados en zona rural del municipio Fernández Feo, asesinados con tiros de fusil.
El único sobreviviente de esta masacre que fue uno de los detonantes del agravamiento de las relaciones entre Colombia y Venezuela, fue Manuel Cortés, de 19 años de edad, quien resultó gravemente herido y se encuentra en recuperación en el hospital militar de Caracas.
Caracol Radio estuvo averiguando por la suerte del sobreviviente de la masacre y por su familia y encontró que pese a que están recibiendo toda la atención que requieren, están completamente aislados por orden de las Fuerzas Militares venezolanas.
La madre de Manuel Cortés dijo a Caracol Radio que desde hace dos semanas, es decir desde cuando su hijo ingresó al hospital militar de Caracas, ni ella ni otro de sus hijos que la acompaña, pueden salir del centro asistencial.
Según afirmó la mujer, los integrantes de las Fuerzas Armadas venezolanas que están custodiándolos a los tres, les han dicho que es muy peligroso para su seguridad salir del hospital y por eso han tenido que permanecer en ese lugar.
Caracol Radio pudo establecer que el joven Manuel Cortés está completamente aislado en una parte del hospital, y que no le permiten recibir visitas de ninguna índole, a excepción de algunos funcionarios consulares colombianos.
La madre y el hermano del único sobreviviente de la masacre de Chururú no pueden salir del edificio, los funcionarios del centro asistencial les han dado ropa y comida, pero los integrantes de las Fuerzas Armadas ni siquiera les permiten salir a la puerta del hospital.
Aunque ellos están agradecidos por el tratamiento que le están suministrando a Manuel Cortés, quien milagrosamente se salvó de morir pese a haber recibido un tiro de fusil en la nuca, no saben cual será su futuro luego de una cirugía que le van a realizar al joven la próxima semana.
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