Gracias a la información entregada por los mandos medios desmovilizados de los grupos de autodefensa, el Gobierno ya tiene en su poder, por primera vez, los restos de dos mil cadáveres, de los que aún no se ha establecido su identidad.
El vicepresidente Francisco Santos dijo que el proceso avanza en conjunto con la Fiscalía.
"Hay un 50 por ciento más que está por identificar y por encontrar, ya nos dijeron donde están, pero no hemos tenido la posibilidad operativa de ir hasta allá a buscar la fosa común", explicó.
Señaló que el proceso de identificación de personas desaparecidas es lento y al mismo tiempo crítico, porque muchas de ellas nunca se encontrarán, pues fueron arrojadas a los ríos.
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