El DAS se incautó un cargamento de 3 kilos de cocaína que fueron adheridos a la suela de 26 sandalias, que tenían como destino España pero que fue interceptada en un correo internacional.
Las sandalias fueron sometidas a un proceso especial de sellado al calor y fueron recubiertas con sustancias químicas que impedían ser detectadas por los perros antinarcóticos.
Las autoridades confirmaron que la droga era cocaína de alta pureza que para hacerla menos detectable a los rayos X y a los escáner de los aeropuertos, fue envuelta en una cinta especial y en papel carbón.
La investigación continua para determinar el origen del envio y capturar a los responsables.