La Semana Santa en Bolivia se inició hoy con una peregrinación masiva al Santuario de la Virgen de Copacabana, visitas a 14 iglesias en las ciudades, la prohibición de consumir alcohol incluso en privado y una jornada laboral a medias.
Pese a las bajas temperaturas del altiplano, los católicos de las ciudades de La Paz y El Alto madrugaron hoy para iniciar su caminata de tres días a lo largo de 156 kilómetros a Copacabana, situada en una península del lago Titicaca, compartido con Perú.
Muy pocos lo saben, pero de este santuario boliviano, que se encuentra a 3.841 metros de altitud en una región aimara, tomó su nombre la famosa playa brasileña Copacabana.
La playa carioca lleva ese nombre desde 1770, cuando el obispo Antonio del Destierro, quien se salvó de morir en un naufragio, inauguró una capilla en honor de Nuestra Señora de Copacabana, que ya era venerada por los pobladores del lago Titicaca.
Los numerosos fieles bolivianos, la mayoría de ellos jóvenes, e incluso turistas extranjeros llegarán entre el viernes y el sábado al santuario, para completar su peregrinaje con una ascensión al calvario.
Los creyentes llegan al lugar para rogar a la "Virgen Morena", como también se la conoce, por bendiciones en su vida con ritos que mezclan ceremonias de veneración católica con las andinas dedicadas a las deidades Pachamama (Tierra) e Inti (Sol).
La policía ha desplegado varios centenares de agentes a lo largo de la ruta hacia el lugar, donde también la Cruz Roja instaló puestos de atención para los caminantes.
El alcalde de Copacabana, Armando Calisaya, dijo hoy a una radio local que el lugar se preparó además para recibir la visita de los extranjeros en zonas turísticas y arqueológicas, como las islas del Sol, de la Luna y la "Horca del Inca", en el Lago Titicaca, un lugar sagrado de los aimaras en Bolivia.
"Hemos pedido a la virgen que durante estos días no ocurra ningún accidente, porque la gente va a Copacabana a pasar una semana santa en armonía y tranquilidad", dijo el munícipe.
La caminata de los devotos por el altiplano contrasta con las también multitudinarias visitas a catorce iglesias que se realizan hoy en las ciudades, una costumbre arraigada entre los bolivianos que, así, reviven las catorce estaciones de la Pasión de Cristo.
La decisión del Ministerio de Trabajo de declarar una jornada laboral hasta pasado el medio día contribuirá a esta suerte de peregrinación urbana que termina abarrotando los templos y las calles de las principales ciudades del país.
Para la población boliviana, cuyo Estado se reconoce católico, las alcaldías y prefecturas o gobiernos de departamentos también han dictado normas de "buen gobierno" para los dos días previos a la Pascua con la vigencia de estrictas leyes secas.
Es el caso de la Prefectura de La Paz, que hoy puso en vigor una prohibición para expender y consumir bebidas alcohólicas "en lugares públicos y privados", que rige hasta la medianoche del viernes.
Esta resolución se basa en el artículo 3 de la Carta Magna en la que "el Estado reconoce y sostiene la religión católica, apostólica y romana", indicó la Prefectura.
En la recreación en la Catedral Metropolitana de La Paz del "lavatorio de pies", una de las últimas ceremonias que realizó Cristo con sus discípulos antes de su crucifixión, participará hoy por la noche el presidente, Evo Morales.
La Semana Santa le permitirá un respiro al mandatario, tras la ofensiva sindical que le asedió en los primeros días de esta semana y que remitió el miércoles ante la cercanía de las jornadas de reflexión religiosa.