Los llamados por la paz, contra el aborto y la corrupción se mezclaron con el fervor religioso en América Latina, donde miles de católicos se sumaron a procesiones y otros actos religiosos para conmemorar el Viernes Santo.
En una jornada que recuerda la pasión y muerte de Cristo, la Iglesia Católica alzó su voz contra leyes que aprueban el aborto y la eutanasia, a la vez que clamó por los pobres y las víctimas de las guerras en el mundo.
El cardenal hondureño, Oscar Andrés Rodríguez, pidió hoy perdón por la Organización de las Naciones Unidas (ONU), "que muchas veces presiona para que se aprueben leyes de aborto y la eutanasia".
"Pidamos perdón por los parlamentos que se olvidaron de Dios y quieren matar a los no nacidos o a los ancianos", subrayó Rodríguez durante el vía crucis del Viernes Santo en Tegucigalpa.
Rodríguez dijo que hay que pedir perdón también por las estructuras de poder que en vez de valorar y defender la vida, promueven la muerte.
"Cuánta gente hoy se rifa los países, se rifan los bienes que pertenecen a todos, nada quieren dejar a los pobres, sólo miseria y hambre, qué triste es la ambición, la codicia, la corrupción, el robo, la acumulación de tierra, de casas de poder económico y político", enfatizó.
En la misma línea, el arzobispo de Panamá, José Dimas Cedeño, exhortó a los políticos a "servir al país y no servirse del país", tras señalar que ello "es un pecado del que tendrán que dar cuenta".
Mientras tanto en Colombia, el portavoz del Ejército de Liberación Nacional (ELN), Francisco Galán, prometió que trabajará con toda seriedad por la paz en la nueva ronda de diálogo que esa guerrilla y el gobierno de Bogotá mantendrán a partir del 12 de abril en La Habana.
"Nos comprometemos ante Dios y ante el pueblo colombiano a hacer todos los esfuerzos por construir el camino de la paz y la justicia social", dijo Galán en la llamada Casa de Paz, su domicilio en la zona rural de Medellín, que sirvió como primera estación de un vía crucis.
En centenares de ciudades y pequeños poblados latinoamericanos miles de católicos acudieron hoy a vía crucis o a procesiones, como el Santo Entierro, en Nicaragua; los Encuentros, en El Salvador; o la de Jesús del Gran Poder y del Cristo del Consuelo, en Ecuador.
En Centroamérica predominó el aroma del incienso y de flores frescas y palmas que llevaron los fieles por calles adornadas con alfombras de sal, serrín y pétalos para las procesiones, una costumbre extendida en esta región.
En varios países los penitentes, unos con el rostro cubierto y otros vestidos de violeta o blanco, acompañaron las procesiones mientras se flagelaban para pedir favores a Dios o agradecerle por ellos.
Esta tradición, particularmente arraigada en el estado mexicano de Puebla, fue seguida por fieles que, con el torso descubierto, se ataron gruesas cadenas y se clavaron espinas para cumplir sus penitencias, en un acto conocido como "engrillado".
En Colombia, unos 30 penitentes se flagelaron por las calles de la localidad de Santo Tomás, en el caribeño departamento del Atlántico, con la llamada "disciplina", una cuerda a la que se atan siete esferas con puntas de cera.
En Uruguay, considerado uno de los países más laicos de la región, el arzobispo de Montevideo, Nicolás Cotugno, encabezó las actividades de la Semana Santa, que hoy incluyeron la visita a las siete iglesias.
Mientras tanto los católicos paraguayos se abocaron al ayuno del Viernes Santo, tras la comilona del Jueves Santo o "Karú Guasú" (Ultima Cena, en guaraní), y acudieron masivamente a las iglesias.
En Buenos Aires las principales conmemoraciones serán nocturnas y se espera que miles de personas acudan a la tradicional Avenida de Mayo para participar del vía crucis, declarado de "interés cultural" por la Secretaría de Culto de la Nación.
En Brasil, que se precia de ser la nación con mayor número de católicos del mundo, disminuyó hoy la afluencia de feligreses al Santuario de Nuestra Señora Aparecida, el principal del país, pues muchos prefirieron dejar la peregrinación para mayo próximo, cuando el Papa Benedicto XVI visitará el lugar.
Y mientras por toda la región se celebraban actos religiosos, en República Dominicana decenas de haitianos y dominico-haitianos participaron hoy en los tradicionales "gagás", una mezcla de desfile y baile, para saludar la llegada de la primavera.