Los cancilleres de las Américas tienen grandes dificultades para alcanzar un consenso sobre la resolución con la que pretenden contribuir a limar las asperezas existentes entre Colombia y Ecuador. El propio secretario general de la OEA, Jose Miguel Insulza, reconoció esta tarde ante el Plenario de la reunión que "aún harán falta unas dos horas" para acercar los posicionamientos que permitan llegar elaborar un documento de consenso, porque "hay varios textos".
Inicialmente, la reanudación de la reunión de cancilleres -que ahora trabajan de nuevo en el texto a puerta cerrada- ha sido fijada para las 18:30 hora colombiana. En esa sesión se espera que se abra el debate público sobre la situación.
"Hemos hecho esfuerzos para redactar una propuesta de conciliación que recoja los diferentes textos, pero aún quedan como media docena de puntos en discordia", dijo Insulza.
Los jefes de las delegaciones de los 34 países miembros de la Organización de Estados Americanos (OEA) han estado todo el día reunidos en diferentes instancias tratando de llegar a un acuerdo que hasta el momento no se ha producido.
Los cancilleres tratan de ponerse de acuerdo en una resolución que dé un paso más y comprometa a la OEA en la búsqueda de una solución, que, entre otras cosas, lleve a la reanudación de las relaciones diplomáticas entre Quito y Bogotá ahora rotas.
En estos momentos, los países dividen sus apoyos.
Por ejemplo, el canciller venezolano, Nicolás Maduro, aseguró que "América Latina y el Caribe están más unidos que nunca", con lo que Venezuela aclaró que está alineada con Ecuador, "con su razón histórica, en contra de la violación de su derecho de soberanía, de su derecho territorial y del derecho internacional, porque el territorio de un país es inviolable".
Sin embargo, la posición de otros países, como Estados Unidos, es bien diferente y no han ocultado que están con Colombia. Washington ha justificado desde el principio de esta crisis la posición de Bogotá como un acto de legítima defensa.