mía pone a disposición de sus lectores este sector para sus consultas sobre sicología y sexualidad. Los problemas serán tratados por especialistas.Revista mía:
Tengo cuatro meses de casada y una linda relación, pero no una vida sexual cien por ciento activa, pues desde la primera semana de matrimonio, él me rechaza diciéndome que está cansado o pone otra excusa; por eso suelo ser yo la que busca, con insistencia, el encuentro íntimo. En nuestro noviazgo hablamos de cuánto nos deseábamos, pero me extraña que ahora, no haya nada de eso.
Algunos fines de semana parecen ser intensos, pero otros tan fríos. Cuando tenemos algo de intimidad, soy yo la que empieza y la mayoría de las veces me pide que me detenga diciendo que estaba cansado y que nosotros habíamos tenido muchas veces buen sexo, me hizo sentir culpable. Y ya tuvimos una discusión por este motivo. En ese momento siento que cuando me rechaza no me desea, tal vez piensa en alguien más.
mía esta situación me hiere mucho, ¿qué puedo hacer?
Raquel
No es bueno qule existan suposiciones respecto a la pareja, porque esto lleva a la desconfianza. Ambos deben hablar de lo que ocurre para expresar, libre y respetuosamente, sentimientos, pensamientos e ideas, pues la vida de pareja se construye teniendo en cuenta esos aspectos.
Para la sexóloga clínica Mariel Loayza es importante definir qué es ´una vida sexual cien por ciento activa´ para cada uno, ´porque la frecuencia sexual no es igual en todas las parejas, ni en cada uno de los miembros.
En el apetito sexual pueden influir factores como el estrés, la preocupación, monotonía, costumbre, problemas de pareja, conflictos no resueltos (infancia), estimulación no adecuada, pensamientos negativos o disfunción sexual´.
Para Loayza, no existe ´buena´ o ´mala´ frecuencia, pues el sexo es un asunto de placer, no de estadística. La frecuencia sexual deberá negociarse en pareja.
Anteriormente, la falta de deseo se asociaba únicamente a las mujeres, pero en la actualidad, también los varones pasan por este problema y ponen excusas cuando son requeridos por sus parejas; es decir que, ante la falta de deseo, dan rodeos y no plantean el inconveniente.
Muchos se escudan en el estrés o el cansancio laboral para evitar la relación íntima; en cierta forma puede ser valedero, pero no lo es cuando se utiliza esa excusa como pantalla para encubrir algún tipo de disfunción.
Otro aspecto importante que influye en la vida sexual —comenta la especialista— ´es que el concepto aún está muy relacionado a la genitalidad. Cuando se habla de sexualidad, uno no está refiriéndose sólo a la relación coital (penetración), sino a un proceso amplio que involucra las relaciones afectivo-sexuales, como las sensaciones de placer, físicas y síquicas en las relaciones humanas. En este sentido, hablar de sexualidad implica considerarla como la capacidad erótica humana de dar y recibir placer, potencialmente presente en todo ser humano´.
No hay reglas para hablar sobre sexualidad con la pareja, depende de que la relación sea respetuosa, saludable, equitativa y enriquecedora para ambos.
Consejos
La sexóloga recomienda:
l Ella no debe entrar en el juego de suposiciones con su pareja, porque lleva a la desconfianza. Se debe hablar claramente.
l Es mejor que esa charla no sea en un lugar íntimo como la habitación; lo recomendable es fuera de casa, tal vez con un café.
l Aparentemente él tiene un problema. Ella puede promover una terapia de pareja, pues sin duda, esta situación afecta a los dos.