La fiscal general Viviane Morales fue víctima de una fatalidad de la que nadie está exento. En el año 2001 perdió su ojo izquierdo tras ser sometida a un trasplante de córnea, procedimiento en el que la atacó una agresiva infección.
Morales acudió a la Junta Regional de Invalidez, como puede hacerlo cualquiera que considere que sufre de una condición como esta y tenga derecho a una pensión.
El requisito en estos casos es que se dé una discapacidad superior al 50 por ciento. Este es un asunto muy técnico, que se determina con tablas perfectamente dispuestas para ello. En el caso de la doctora Morales, se determinó que sí tenía una discapacidad superior al 50 por ciento.
Cabe anotar que Morales no cotizaba con el Estado, como se ha dicho, sino con Porvenir. Así pues, lo primero que hizo Porvenir fue objetar la decisión.
Al objetar, el caso de Morales el asunto volvió a la Junta Nacional de Invalidez, pero no hubo cambio alguno en la determinación.
Legalmente, las empresas como Porvenir tienen derecho, si lo desean, a revisar los casos cada tres años para ver si la gente conserva o no la discapacidad.
Durante siete años Porvenir no ejerció ese derecho, hasta que Viviane Morales entró a trabajar en Caracol Radio.
En la Junta Regional de Invalidez recalificaron su situación y determinaron que sufría discapacidad del 38 por ciento y que no tenía ahora derecho a la pensión adquirida justamente años atrás. Ella apeló y se determinó que su invalidez era del 48 por ciento.
Recordemos que por debajo del 50 por ciento se habla de discapacidad y no de invalidez, así que ella apeló a la Junta Nacional pero justo entonces la ternaron para la Fiscalía.
Como parte del proceso previo a su elección, Morales tuvo la diligencia de consultar con magistrados de la sala laboral de la Corte Suprema de Justicia y le dijeron que no se preocupara, que había incluso jurisprudencia de la Corte en la que queda claro que personas con más del 50 por ciento, incluso 60 por ciento de discapacidad, pueden recibir pensión de invalidez, a la que tienen derecho, y continuar trabajando.
Pese a tener derecho a ese dinero que además era de Porvenir y no del Estado, y habiendo recibido visto bueno de los laboralistas, Morales renunció a ese derecho para evitar suspicacias.
Viviane Morales fue nombrada fiscal el primero de diciembre de 2010 y de inmediato renunció a la reclamación de la pensión de invalidez.
Es importante indicar que la reclamación de la pensión de invalidez de Viviane Morales se hizo en el 2002 y no en el 96 como se ha venido mencionando, puesto que fue elegida congresista en 1998 y perdió el ojo en 2001.