El cuadro del artista francés Paul Cezanne pertenecía al millonario griego Yorgos Embiricos, quien durante décadas se divirtió rechazando ofertas, hasta que en los últimos meses la familia real del país árabe Catar lo compró por un valor de 191,6 millones de euros.
Con esta compra se rompe el record que ostentaba una pintura del español, Pablo Picasso, la cual había sido adquirida por un valor de 81.9 millones de euros.
Expertos aseguran que la adquisición de esta obra de arte responde a una estrategia del emirato de Catar por situar la ciudad de Doha en el mapamundi del arte al nivel de ciudades como París o Nueva York.