Según opositores al régimen de Bashar Al Assad al menos 217 civiles murieron entre ayer y hoy como consecuencia de los bombardeos sobre la ciudad de Homs, ubicada al occidente de este país árabe.
La Comunidad internacional se ha pronunciado en rechazo a la violencia con la que el régimen ha arremetido en contra de la población desde hace varios meses y al mismo tiempo está presionando a Rusia, que como de costumbre se opuso al proyecto de la ONU para exigir la renuncia del presidente sirio.
Sin embargo, el gobierno de Bashar Al Assad negó el hecho de que las muertes se produjeran por este bombardeo y culpó a la violencia de los grupos armados y a los enfrentamientos con las fuerzas de seguridad.