El comandante del Ejército, general Sergio Mantilla, dijo que el ataque que terminó con la vida de 12 militares en La Guajira habría sido perpetrado por guerrilleros que habrían salido e ingresado nuevamente a Venezuela.
Dijo que esto se debe a que las distancias entre Colombia y Venezuela en la zona del ataque son muy cortas, lo cual pudo constatar personalmente, ya que sólo son 150 metros.
Explicó que es muy fácil camuflarse en Venezuela ya que la población próxima se llama Wuana y está constituida en su mayoría por vegetación. "En esa zona encontramos ganado", dijo.
Mantilla señaló que de manera conjunta las tropas colombianas y venezolanas actúan para investigar las circunstancias del ataque y recuperar la calma en el lugar.
Explicó que las tropas atacadas estaban acompañando a una comisión de civiles que tenían como misión recuperar el funcionamiento de tres torres de energía que habían sido averiadas por las Farc.
El oficial dijo además que ante el ataque de las Farc a los militares llegaron cinco carros blindados a apoyar a sus compañeros, además de refuerzos en la zona con la Fuerza Aérea, que permitieron repeler el ataque y que de no ser así hubiera sido más letal debido a que los guerrilleros los superaban en número.
El general Mantilla explicó que las múltiples acciones de las Farc obedecen a la nueva campaña que están desplegando, ya que los están buscando “hasta en la última madriguera”.
Fue un combate “muy fiero”: Mindefensa sobre ataque de las Farc a Maicao
El ministro de Defensa, Juan Carlos Pinzón, dijo que el pelotón de 30 hombres en Maicao, Guajira fue atacado por un grupo de 80 hombres de las Farc y allí se presentó el desequilibrio.
Dijo que fue un combate “muy fiero” con el cual se evitaron consecuencias mayores.
Pinzón manifestó que se tienen unas Fuerzas Armadas determinadas, que enfrentan lo que nadie más enfrena.
“No podemos concentrarnos en un árbol, puesto todos los indicadores son satisfactorios, las bajas de los grupos armados, la disminución del secuestro, la piratería terrestre y aumenta la captura de todas las fuerzas ilegales”, señaló el ministro.
Dijo que los militares muertos caen como soldados de la patria, “nunca encontraremos justificación cuando muere algún hombre, pero lo cierto es que el país se encuentra en una guerra y allí estamos llegando, produciendo golpes”.
El ministro de Defensa explicó que en Norte de Santander se está trabajando contra las estructuras del narcotráfico y eso genera una reacción es como “alborotar un avispero”, puntualizó.
A Riohacha, Valledupar y Buena Vista, trasladan los cuerpos de los soldados asesinados por las Farc
A Riohacha, Valledupar y al grupo Rondón de Buena Vista, fueron traslados los cuerpos de los soldados muertos en los enfrentamientos entre el Ejército de Colombia y presuntos subversivos del Frente 59 de la Farc, que dejó 12 uniformados muertos y cuatro heridos, entre ellos 10 soldados profesionales, un suboficial de grado subteniente y un suboficial de grado Cabo Primero.
Los heridos son atendidos uno en la clínica Maicao, uno en la clínica de Especialistas de Maicao, uno en la clínica de Riohacha y otro fue trasladado a Barranquilla dada la gravedad de las lesiones recibidas.
Los soldados muertos pertenecen al Grupo Gustavo Matamoros de Costa y al Batallón de Ingenieros Militares de Valledupar BIMUR.
Los uniformados custodiaban la frontera con el vecino país de Venezuela y le brindaban seguridad a los ingenieros que reparaban una torre de energía eléctrica que la subversión destruyó.
Al parecer, luego del ataque se internaron en el vecino país de Venezuela.
Militares muertos en La Guajira llegarían este martes a Tunja, Boyacá
A su natal Tunja podrían llegar en la tarde de este martes 22 de mayo, los cuerpos de tres boyacenses que fallecieron en La Guajira, luego de enfrentamientos con las Farc, en la frontera con Venezuela.
Ellos son el capitán Juan Rojas Ayala, el subteniente Jorge Puerto Moreno y el soldado profesional José Faustino Ráquira Cardenal.
Los familiares de los uniformados han mostrado el dolor por la pérdida de sus seres queridos y pidieron que cese la violencia y la muerte de soldados.
Los enfrenamientos con grupos al margen de la ley dejan seis policías y militares boyacenses muertos en cinco meses.