¿Cuáles falsos positivos?
Al escuchar al General Padilla de León asegurando que los “falsos positivos” son asunto solo de la justicia colombiana, y que no deben ser del resorte de los tribunales internacionales, me surgen las siguientes dudas:
Jairo Chaparro | Mayo 4 de 2010
Al escuchar al General Padilla de León asegurando que los “falsos positivos” son asunto solo de la justicia colombiana, y que no deben ser del resorte de los tribunales internacionales, me surgen las siguientes dudas:
- ¿Cuáles falsos positivos? Lo que aquí ocurrieron fueron ejecuciones extrajudiciales a manos de uniformados al servicio del Estado.
- Cuál es el temor de que la Corte Penal Internacional investigue la verdad en torno a estos crímenes que aquí se quedaron bajo el deprimente seudónimo de los “falsos positivos”. Solo faltó que terminarán tildándolos como esos “cacharros”
- Acaso no debe darnos vergüenza a todos los colombianos que preciso cuando se supone que hay más seguridad democrática, es cuando se presentan más casos de estas macabras ejecuciones.
- De qué sirve que mientras los colombianos nos regocijábamos de poder movilizarnos por las carreteras del país, los pobres albañiles y desempleados no podían movilizarse por las calles de Soacha porque en cualquier momento podían ser víctimas de estas ejecuciones.
- ¿Acaso no nos promulgaron desde niños que: “él que nada sabe, nada teme”?....Entonces cuál es el temor ante la posibilidad de las investigaciones por parte de la Corte Penal Internacional?
- No se supone que en lugar del ya tradicional “tapen, tapen, tapen”, el mismo Estado ha debido pedirle perdón a los familiares de las víctimas. Y ese perdón ha debido ser el punto inicial para que no se repitan esas dantescas prácticas.
En conclusión, una sociedad que no reconoce sus errores es muy propensa a seguirse equivocando. Y entre más equivocaciones haya, más luto habrá en nuestra patria.